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Diccionario de Psicología Social. Parte 6.

Publicado por Francisco Mora activado 26 Junio 2013

Diccionario de Psicología Social. Parte 6.

Diccionario de Psicología Social. Parte 6.

Por Pablo Cazau

(Anexos de F. Mora)

59. HORIZONTALIDAD / VERTICALIDAD

Conceptos que describen la doble dimensión de análisis del comportamiento en los grupos. La verticalidad es todo lo referido a la historia personal del sujeto, mientras que la horizontalidad es el proceso actual que se cumple en el aquí y ahora en relación con la totalidad de los miembros. En el portavoz se articulan ambas dimensiones, encaje que permite la emergencia del material que debe ser interpretado (158, 195).

1. Concepto.- El portavoz de un grupo no habla solamente por sí mismo (es decir, únicamente en relación a su historia personal), sino también y al mismo tiempo habla por todos (y de aquí la denominación de este rol); es decir, en él se conjugan la verticalidad y la horizontalidad (158). La verticalidad está en relación con el pasado del sujeto integrante del grupo, mientras que la horizontalidad, con el presente del acontecer grupal.

Ambos niveles no son independientes. "El portavoz puede desempeñar su rol en virtud de que se da en él una articulación entre su fantasías inconscientes, fantasías que sigue un modelo primario [verticalidad], y el acontecer del grupo en que se inserta [horizontalidad]. Ese encaje permite la emergencia del material que debe ser interpretado. La interpretación tomará entonces esos dos elementos: el vertical y el horizontal" (158).

Más concretamente, "las necesidades, las ansiedades y las fantasías enunciadas por el portavoz y su manera de formularlas hacen referencia a su historia personal, en tanto que el hecho de que las formule en un momento dado del acontecer grupal, señala el carácter horizontal del emergente" (158). Desde ya, el portavoz no es por lo general conciente que está hablando por todos, es decir, que está refiriéndose al acontecer grupal actual (horizontalidad): normalmente cree estar expresando algo propio, del orden de la verticalidad. La interpretación, precisamente, mostrará esta relación entre lo expresado por el portavoz a título personal, y lo que acontece grupalmente.

Por ejemplo, durante una sesión grupal, se arma una conversación donde todos hacen comentarios y bromas acerca de la secretaria del terapeuta. En determinado momento, dentro de la misma sesión, el portavoz comienza a relatar una noticia del día anterior, donde un esposo despechado sorprende a su esposa con el amante y lo mata.

El relato del portavoz guarda relación, indudablemente, con conflictos de su historia personal, es decir, con la verticalidad, pero la interpretación del terapeuta no apuntará en esa dirección sino hacia el acontecer grupal: el portavoz, con su relato, no hace más que denunciar qué es lo que en ese momento está ocurriendo en el grupo: a través de los comentarios y las bromas acerca de la secretaria, los integrantes están expresando sus celos fundados en el común denominador de la fantasía inconsciente según la cual el terapeuta quiere más a la secretaria que al grupo. También, están expresando sus deseos de matarla, del mismo modo que, en el relato del portavoz, el esposo engañado mata al amante.

Así pues, lo vertical tiene que ver con lo individual del sujeto, y lo horizontal con lo compartido, con el común denominador que unifica a los integrantes del grupo. Tales rasgos compartidos, cuando son de naturaleza inconsciente, son llamados por Pichon Rivière modelos universales del grupo o fantasías básicas universales (195).

"Lo vertical de cada sujeto, sus circunstancias personales, lo colocan en disponibilidad para establecer la 'falsa conexión', actualización o analogía emocional, operándose un proceso transferencial. Esta disponibilidad lo convierte en el sujeto apto para desempeñarse como portavoz de un conflicto, que es vivido como propio pero que denuncia a la vez lo conflictivo de la situación interaccional y la relación con la tarea grupal" (195-196).

Esta doble dimensión del comportamiento, horizontalidad y verticalidad, se puede comprender a partir de una psicología dinámica, histórica y estructural, alejada de la psiquiatría tradicional que sólo atiende lo fenoménico y descriptivo (16-17), es decir, que sólo atiende la dimensión horizontal, o aquí y ahora del acontecer grupal.

60. IDENTIFICACION. (F. Mora).

“La identificación es un proceso psicológico mediante el cual un sujeto asimila un aspecto, una propiedad o un atributo de otro y se transforma total o parcialmente sobre el modelo de este. La identificación es la forma primitiva de enlace a un objeto. Desde la primera identificación se instaura una relación dual, matriz simbólica que marca todas las posteriores identificaciones y en la cual ‘el yo se precipita’. El desarrollo del yo escindido depende de esta matriz y asegurara la primera forma de estructuración - yo ideal- que conducirá o no en el futuro a la neurosis, armando así uno de los pilares de la estructuración psíquica.

La personalidad y la construcción del sujeto como humano se realiza y se diferencia mediante una serie de identificaciones. Freud distingue dos tipos de identificaciones: primarias y secundarias. En las primeras, destaca un modo primitivo de identificación del sujeto sobre el modelo de otro, que no es secundario a una relación previamente establecida con el objeto. Son identificaciones arcaicas correlativas a las relaciones de incorporación oral.

61. IDEOLOGIA

Siguiendo a Schilder, las ideologías se definen como sistemas de ideas y connotaciones (en general, de representaciones) que los hombres disponen para orientar su acción. Son pensamientos más o menos conscientes o inconscientes, con gran carga emocional, pero considerados por sus portadores como producto del raciocinio (114, 156, 211). En todo grupo emergen ideologías que pueden entorpecer el funcionamiento grupal y, por tanto, requieren ser analizadas en los niveles semántico y sistemático.

1. Concepto.- Pichon Rivière toma la idea de Schilder, según la cual las ideologías son sistemas de ideas y connotaciones que los hombres disponen para orientar mejor su acción. Se trata de pensamientos más o menos conscientes o inconscientes, con gran carga emocional, considerados por sus portadores como "resultado del puro raciocinio, pero que, sin embargo, frecuentemente no difieren en mucho de las creencias religiosas, con las que comparten un alto grado de evidencia interna en contraste con una escasez de pruebas empíricas. Las ideologías son un factor fundamental en la organización de la vida. Pueden transmitirse de padres y maestros a hijos y alumnos por procesos variados de identificación. Muy a menudo el propio sujeto ignora la existencia de ellas; no están explicitadas, pero son siempre operantes" (114).

2. Las ideologías en los grupos.- La acción de las ideologías y su carácter ambiguo y contradictorio obstaculizan la tarea grupal. "Al funcionar dichas ideologías de una manera más o menos inconsciente, se constituyen en barreras que impiden la irrupción de nuevas soluciones en forma de emergentes con características de descubrimientos o invenciones" (114-115).

Por ello, la técnica del grupo operativo, al encarar su tarea correctora, busca resolver este problema analizando las ideologías en dos niveles diferentes: semántico (en cuanto a los contenidos ideológicos) y sistemático o dialéctico (en cuanto a la forma de los mismos, que reside fundamentalmente en el examen de su consistencia interna para detectar contradicciones y ambigüedades).

a) Análisis semántico.- "La ideología, tal como aparece en su contenido manifiesto, puede ser comprensible o no; pero lo que se hace necesario es analizar su infraestructura inconsciente. Las ideologías son formuladas en palabras; por lo tanto, el análisis de las palabras o del lenguaje, análisis semántico semantístico, constituye (...) una parte fundamental en la indagación de las ideologías" (114).

Al encarar su tarea correctora, el terapeuta debe analizar las ideologías o prejuicios. "Cada familia tiene su ideología grupal y el miembro puede tener su propia ideología distinta. Así vemos los conflictos generacionales (en los judíos se da por ejemplo el hecho de que los viejos son sionistas y conservadores; en cambio los jóvenes llegan a sustentar ideas de izquierda)" (64).

b) Análisis sistemático o dialéctico.- Las ideologías "suelen no formar ni en cada sujeto, ni en cada unidad grupal, un núcleo coherente. La coexistencia interna al grupo y al sujeto de ideología del signo contrario determinan distintos montos de ambigüedad que se manifiestan como contradicción y estancamiento de la producción grupal (estereotipia)". En efecto, las ideologías, al determinar enfrentamientos entre subgrupos, llevan la tarea grupal a una estéril situación dilemática que funciona como defensa frente a la situación de cambio (156, 211). La técnica operativa apunta a que el grupo constituya un ECRO de carácter dialéctico, donde las contradicciones relativas al campo de trabajo deben ser resueltas en la misma tarea grupal (156, 211).

Dicho de otra forma, las ideologías "no suelen formar un núcleo coherente, sino que, por regla general, coexisten varias ideologías de signo contrario, determinando diferentes grados de ambigüedad (índice de ambigüedad). Esta ambigüedad se manifiesta en forma de contradicción, y es por esto que el análisis sistemático de las contradicciones (análisis dialéctico) constituye una tarea esencial en el grupo (...). Todo acto de conocimiento enriquece el esquema conceptual, referencial y operativo, que se realimenta y mantiene flexible o plástico (no estereotipado). Este aspecto es observado a través de procesos de ratificación de conductas o de rectificación de actitudes estereotipadas (o distorsionadas), mantenidas en vigencia como guardianes de determinadas ideologías o instituciones" (114-115).

(F. Mora) Para terminar, dice Ana Ma. Del Cueto, citando a Althusser: “Lo que la ideología representa imaginariamente no son las condiciones de existencia reales de los individuos, sino la relación de estos individuos con sus condiciones de existencia ideales. La ideología no es una mera concepción del mundo sino, más bien, una concepción (imaginaria) de la relación vivida de los hombres con su mundo.

Nuestra ideología no surge del aire, ni tampoco de nuestra libre reflexión: surge del tipo y del sentido de las prácticas en que nos enrolamos y las lecciones que extraemos de ellas.

62. IMAGINARIO SOCIAL (F. Mora).

“Con el termino imaginario social, C. Castoriadis alude al conjunto de significaciones por las cuales un colectivo, una sociedad, se instituye como tal; para ello no solo debe inventar sus formas de relación social y sus modos de contrato, sino también sus figuraciones subjetivas. Constituye sus universos de significaciones imaginarias que operan como los organizadores de sentido de cada época del social-histórico, estableciendo lo permitido y lo prohibido, lo valorado y lo devaluado, lo bueno y lo malo, lo bello y lo feo. El imaginario ofrece los atributos que delimitan lo instituido como legitimo o ilegitimo, acuerdan consensos y sancionan disensos.

Distingue lo imaginario radical, de lo imaginario efectivo. El primero es aquella instancia por la cual el social-histórico inventa, imagina nuevos conjuntos de significaciones; constituye por lo tanto, una potencialidad instituyente, transformadora, productora de utopías.

Lo imaginario efectivo, por el contrario, tiende a la reproducción-consolidación de lo instituido; cuenta para ello con mitos, rituales y emblemas de gran eficacia simbólica, y en el disciplinamiento de imágenes, anhelos e intereses de los integrantes de una sociedad. Lo imaginario social efectivo tiende a la reproducción de tal instituido, lo que permite anudar el deseo al poder”. (Ana Ma. Fernández).

63. IMAGO

Las imagos son representaciones inconscientes que organizan imágenes y pensamientos, son prototipos inconscientes de personajes que orientan las formas de percepción y de relación con el otro y se elaboran a partir de las primeras relaciones reales y fantasmáticas en la familia. Es "como un esquema imaginario como uno ve al otro".
La imago del maestro es un prototipo inconsciente de personaje que aparece a partir de las figuras docentes internalizadas en la vida escolar, y condensa la figura del maestro socialmente reconocida.
En el grupo la imago se desplaza y reubica permanentemente entre el coordinador, los miembros, o algún subgrupo.
La imago del maestro adquiere características de una figura que encierra aspectos positivos y negativos. (Conocimiento, seguridad, desconfianza, represión, etc.).

64. INCONSCIENTE. (F. Mora)

Inconsciente en psicoanálisis designa como adjetivo, cualquiera de los contenidos no presentes en el campo actual de la conciencia y esto en un sentido descriptivo.

En un sentido tópico, inconsciente designa uno de los sistemas definidos por Freud dentro del marco de su primera teoría del aparato psíquico y esta constituido por contenidos reprimidos a los que ha sido negado el acceso al sistema preconsciente-consciente, por la acción de la represión. Los caracteres esenciales del inconsciente como sistema pueden resumirse del siguiente modo:

  • Sus contenidos son representantes de las pulsiones.
  • Sus contenidos están regidos por los mecanismos específicos del proceso primario, especialmente la condensación y el desplazamiento.
  • Fuertemente cargados de energía pulsional, buscan retornar a la conciencia y a la acción (retorno de lo reprimido); pero solo pueden encontrar acceso al sistema PCs-Cs en el compromiso, después de haber sido sometidos alas deformaciones de la censura.
  • Son especialmente los deseos infantiles los que experimentan una fijación en el inconsciente.

Aunque Pichon conocía bien el concepto de inconsciente en Psicoanálisis, para el en la trama de su teoría vincular el inconsciente es la historia de los vínculos acumulados en el sujeto, los cuales condicionan los vínculos personales con otros sujetos.. “El inconsciente esta pues constituido por una serie de pautas de conducta acumuladas en relaciones con vínculos y roles, que el sujeto desempeña frente a determinados sujetos”.

65. INTERDISCIPLINARIEDAD

Pichon Rivière considera lo interdisciplinario en dos niveles: a) los aportes de distintas disciplinas que integran el ECRO, y b) los aportes que hacen los diferentes miembros de un grupo heterogéneo para adquirir mayor productividad grupal (208). Ambos niveles no son independientes, y tienen como finalidad la construcción enriquecida del objeto de estudio.

1. Concepto.- Un primer sentido de interdisciplinariedad está dado por los aportes de las diferentes disciplinas al ECRO, en la medida en que resultan pertinentes al esclarecimiento del objeto de estudio (207-208). Estos aportes "provienen del materialismo dialéctico, el materialismo histórico, el psicoanálisis, la semiología y las contribuciones de quienes han trabajado en una interpretación totalizadora en las relaciones entre estructura socioeconómica y vida psíquica. A partir de esos aportes se puede construir unas psicología que ubique el problema en sus premisas adecuadas" (207).

Un segundo sentido de interdisciplinariedad estaría relacionado con la búsqueda de una mayor heterogeneidad entre los integrantes de un grupo en cuanto a edad, formación, etc., con vista a una construcción enriquecida del objeto de estudio y una mayor productividad grupal.

Esta heterogeneidad "permite que cada miembro del grupo aborde la información recibida en común, aportando un enfoque y un conocimiento vinculados con sus experiencias, estudios y tareas. En un primer momento del itinerario del grupo se da una fragmentación del objeto de conocimiento, por las distintas modalidades de impacto y receptividad frente al mismo. Esta heterogeneidad de enfoques y aportes debe conjugarse, alterándose funcionalmente, complementándose, hasta llegar a una integración o construcción enriquecida del objeto de estudio" (208).

Esta heterogeneidad "apunta básicamente a la ruptura de los estereotipos en la modalidad de aproximación al objeto de conocimiento, estereotipos que, por carencia de confrontación, suelen potencializarse en los grupos homogéneos" (208). Sobre esta fundamentación, Pichon Rivière formula la regla "a mayor heterogeneidad de los miembros, heterogeneidad adquirida a través de la diferenciación de roles desde los cuales cada miembro aporta al grupo su bagaje de experiencias y conocimientos y una mayor homogeneidad en la tarea lograda por la sumación de la información (pertinencia), el grupo adquiere una productividad mayor (aprendizaje)" (208).

66. INTERPRETACION

Instrumento de esclarecimiento utilizado en la técnica del grupo operativo (143), mediante el cual el coordinador explicita lo implícito en lo enunciado por el portavoz, enlazando la verticalidad de su historia personal, con la horizontalidad del aquí y ahora del acontecer grupal (128, 143, 153, 159, 212-3).

1. Concepto.- La interpretación "es una hipótesis acerca del acontecer implícito que tiende a explicitar hechos o procesos grupales que no aparecen como manifiestos a los integrantes del grupo, y que funcionan como obstáculo para el logro del objetivo grupal [...]. La interpretación se incluye como herramienta en la técnica del grupo operativo, en la medida en que permite la explicitación de lo implícito" (212).

Pero, ¿qué sentido tiene esta explicitación? "La dialéctica grupal consiste en una relación entre procesos implícitos y acontecer explícito, entre lo manifiesto y lo latente. La interpretación se incluye en esta dialéctica aportando al campo información que permite el auto-conocimiento grupal, lo que genera nuevas formas interactivas. La interpretación operativa modifica el campo grupal, permite a partir del auto-conocimiento la re-estructuración de las relaciones entre los miembros y con la tarea. Opera en el campo del obstáculo a fin de mostrarlo para lograr una re-organización grupal que permita elaborarlo. El obstáculo puede estar dado en el proceso de aprehensión del objeto, en la red de comunicación, etc. La interpretación incluye explícita o implícitamente un criterio de realidad o esquema referencial, a partir del cual se analiza la situación del grupo. El valor de la interpretación está dado por la operatividad, es decir, su función re-estructurante con vistas al objetivo del grupo. La interpretación consiste en la decodificación del sentido de lo emergente. Es un aporte de significados al grupo" (212-213).

Así la interpretación, que puede ser enunciativa o interrogativa, tiene siempre el carácter de una hipótesis acerca de la fantasía grupal, no evaluándose su eficacia según el criterio de verdad, sino según un criterio de operatividad, es decir, en la medida en que permite romper la ruptura del estereotipo (143).

La interpretación se orienta siempre en una doble dirección: la horizontalidad y la verticalidad. En efecto, "debe ejemplificar, a través del problema enunciado por el portavoz en su verticalidad, la situación de todos los miembros del grupo en el aquí y ahora y en relación con la tarea" (158). El coordinador incluirá entonces, en su interpretación, lo vertical del portavoz y lo horizontal del grupo (159, 134).

Esto es así porque Pichon Rivière considera al portavoz que enuncia un acontecimiento, como el portavoz de sí mismo y al mismo tiempo de las fantasías inconscientes del grupo. En esto reside la diferencia de la técnica operativa con las otras técnicas grupales: las interpretaciones se hacen en dos tiempos y en las dos direcciones indicadas. Así, "se comienza por interpretar al portavoz que, por su historia personal, es muy sensible al problema subyacente del grupo y que, actuando como un 'radar', detecta las fantasías inconscientes del grupo y las explicita. Acto seguido, se señala que lo explicitado es también un problema grupal, producto de la interacción de los miembros del grupo entre sí y con el coordinador, y que él, portavoz por un proceso de identificación subliminal, percibe y enuncia" (128).

La interpretación y el señalamiento son dos instrumentos de esclarecimiento de la técnica operativa con grupos (143). El señalamiento se realiza sobre las situaciones manifiestas (lo explícito), mientras que la interpretación lo es de la causalidad subyacente (lo implícito) (153, 212).

2. Interpretación e insight.- Aún cuando en los textos consultados, Pichon Rivière no establece explícitamente una relación entre interpretación e insight, podemos decir que una de las finalidades de la interpretación es la producción de un 'insight', que Pichon Rivière entiende como autognosis (auto-conocimiento).

Las referencias al concepto de insight que hace Pichon Rivière guardan relación casi invariablemente con un proceso terapéutico en el cual, de acuerdo a la teoría de la enfermedad única, se trata de elaborar una situación depresiva básica.

Durante la etapa de la depresión iatrógena (183) se produce una integración de las partes del yo del paciente, y un pasaje de la estereotipia de los mecanismos esquizoparanoides a un momento depresivo donde el sujeto puede lograr una integración tanto del yo como del objeto y de la estructura vincular que los incluye. Adquiere así lo que llamamos 'insight' o capacidad de autognosis, que implica siempre algún sufrimiento, lo que le permite elaborar un proyecto con la inclusión de la muerte como situación propia y concreta.

"El sufrimiento inherente a la posición depresiva está vinculado al incremento del 'insight' (autognosis), es decir, al conocimiento y comprensión de la realidad psíquica interna y externa. El fracaso de la elaboración de la posición depresiva (duelo), acarrea [entre otras cosas], el predominio de defensas que entrañan el bloqueo de las emociones y de la actividad de la fantasía. Impiden sobre todo la aparición de un cierto grado de autognosis necesario para una buena adaptación a la realidad" (48). El insight permite cambiar actitudes, creencias, opiniones y prejuicios, transformándose el paciente en un colaborador eficiente (131).

67. INTERVENCION. (F. Mora)

Desde el pensamiento teórico francés en las ciencias humanas, se define a la intervención como “un procedimiento clínico aplicado a comunidades prácticas mas o menos grandes, que dependiendo del enfoque teórico con que se las aborde, pero también de sus especificidades funcionales y simbólicas, se diferenciara en grupos, organizaciones, e instituciones”.

Dice Ana Ma. Del Cueto: “Cuando hablamos de intervención nos referimos siempre a un agente externo que intenta re-codificar un proceso pre-existente. Nos encontramos así con el proceso de desarrollo que en su devenir el objeto intervenido ha producido, y por otro lado, el sujeto que interviene, ya sea un equipo, una persona u otra institución. La intervención ocurre en el espacio en que se encuentran el objeto intervenido, con el sujeto interviniente. Se crea de esta forma un dispositivo que es en si mismo un dispositivo analizador, construido para provocar el análisis y esto es lo que constituye la intervención.

Intervenciones analíticas (Silvia Bleichmar). Se trata de modos de operar que conservan algunos aspectos centrales de la situación analítica: reconocimiento del campo fundacional de la transferencia, abstinencia de intervención valorativa, diferenciación de pautaciones de cultura respecto a intromisiones educativas, pero que reconocen la imposibilidad en ciertos momentos, del develamiento del inconsciente a partir de la recuperación de representaciones reprimidas plausibles de retornar en lenguaje del lado del sujeto.

68. INTROYECCION. (F. Mora).

La introyección es definida desde el pensamiento kleiniano como un mecanismo mental, que juega un papel importante en la constitución del yo temprano, luego, es uno de los principales mecanismos de defensa para la preservación del yo.

“La introyección, es un término introducido por Ferenczi, y es utilizado en contraposición al de proyección. Es un proceso en el que el sujeto incorpora fantasmáticamente objetos exteriores y sus cualidades en el interior de su aparato psíquico. En el kleinismo, la introyección y la proyección están ligadas respectivamente a los objetos buenos y malos que pueden ser introducidos o expulsados; fueron entonces sobre todo los kleinianos quienes retomaron estos términos para describir los mecanismos ligados a la relación de objeto, incluidos, por supuesto, la identificación proyectiva y la introyectiva. (H. Bernal).

LEWIN, KURT. (F. Mora).

Kurt Lewin, 9.9.1890 Prusia –12.2.1947 Newtonville, Massachusetts. Psicólogo alemán. Nació el 9 de septiembre de 1890 en la ciudad de Moglino en la provincia de Poznań (Polonia). Se interesó en la investigación de la psicología de los grupos y las relaciones interpersonales. Estudió medicina en Friburgo de Brisgovia y biología en Múnich y se doctoró en filosofía por la Universidad Berlín en 1916.

1914. Doctorado en la Universidad de Berlín donde trabaja junto a Köhler y Wertheimer. En 1917 se casa con Maria Landsberg, con la que tiene cuatro hijos, Agnes(1919), Fritz(1922), Miriam(1931) y Daniel(1933). En 1924, como alumno de Zeigarnik realiza estudios sobre recuerdo de tareas incompletas.

Fue profesor en la Universidad de Berlín. En 1933 perseguido por los nazis huyó de Alemania y se fue a EEUU donde fue docente de la Universidad de Cornell, en 1935 fue profesor en la Universidad de Iowa, ya por 1940 se nacionaliza estadounidense. En 1942 fue nombrado presidente de "Society for the Psychological Study of Social Issues". Dos años después muere asesinada su madre en un campo de exterminio Nazi.

En 1944 Lewin deja Iowa y se va al Massachusetts Institute of Tecnology (MIT), estableciendo el Centro de Investigación para la Dinámica de Grupos (Research Center for Group Dynamics), donde se preocupó por hacer una teoría común sobre los grupos. En 1946, Lewin coordinó un grupo de investigadores que trabajó con grupos de diferentes clases.

En 1947 creó "National Laboratories Training" y a los pocos días, el 12 de febrero de 1947 murió en Newtonville, Massachusetts). Aportes.

  • K. Lewin es reconocido como el fundador de la Psicología Social moderna.
  • Contribuyó al desarrollo de la Psicología de la Gestalt de manera significativa.
  • ACTION RESEARCH: defendió la investigación básica resaltando la aplicación práctica
  • La Teoría de Campo, formulada por Lewin, afirma que las variaciones individuales del comportamiento humano con relación a la norma son condicionadas por la tensión entre las percepciones que el individuo tiene de sí mismo y del ambiente psicológico en el que se sitúa, el espacio vital.

LA Teoría de Campo de Lewin afirma que es imposible conocer el conocimiento humano fuera de su entorno, de su ambiente. La conducta ha de entenderse como una constelación de variables independientes, las cuales formarían el campo dinámico.

Þ Kurt Lewin es el mayor responsable de la extensión de la Gestalt al campo de la personalidad y la psicología social. En sus primeros años se interesó en los procesos cognitivos, al parendizaje, la motivación y el conflicto. Uno de sus principales conceptos desarrollados es el espacio vital, definido como el ambiente total que existe para el individuo, tal como él lo percibe.

Su interés por la psicología social le llevó a ser pionero en el estudio de la dinámica de grupos. El reconocimiento de las consecuencias de ésta a nivel de los individuos le llevó a desarrollar por primera vez la invetigación acción. Al contrario de otros psicólogos, Lewin reconocía la importancia de las teorías de psicología general. Su lema era: "nada tan práctico como una buena teoría". Aún así sus postulados teóricos han quedado dentro del grupo de teorías de menor trascendencia, mientras se le reconocen sus aportaciones a nivel metodológico y de aplicación.

Obras.

  • (1935) "Una teoría dinámica de la personalidad"
  • (1936) "Principles of topological and vectorial psychology"
  • (1938) "La representación conceptual y la medición de las fuerzas psicológicas"
  • (1939) "Teoría del campo y experimentación en psicología social"
  • (1946) "Frontiers in Group Dynamics"
  • (1946) "Psychological Problems in Jewish Education"
  • (1948) "Resolving Social Conflicts"
  • (1951) "Teoría de campo en las ciencias sociales"

69. LIDER

Rol mediante el cual un miembro del grupo asume en mando e impulsa y dirige la acción hacia una meta (por ejemplo hacia el cambio o hacia la resistencia al cambio), haciéndose depositario de los aspectos positivos del grupo. Su rol complementario es el de seguidor, asumido por los restantes miembros que lo siguen (158). El liderazgo puede ser autocrático, democrático, laissez-faire y demagógico (137).

1.- Concepto.- El chivo emisario, el portavoz y el líder constituyen para Pichon Rivière los tres principales roles en la vida de un grupo, dada la importancia que allí adquieren. El líder es un rol adjudicado por sus seguidores y asumido por un miembro, por el cual éste impulsa y dirige la acción del grupo hacia un determinado fin. Los liderazgos se definen en relación con un determinado vector. Por ejemplo, hay un líder de la pertenencia, un líder del aprendizaje, etc. (28).

El líder se hace depositario de los aspectos positivos del grupo (158). En este sentido se complementa con el rol del chivo emisario, quien asume los aspectos negativos. Este último rol, precisamente, "surge como preservación del liderazgo a través de un proceso de disociación o 'splitting', necesario al grupo en su tarea de discriminación" (158).

Aunque casi siempre Pichon Rivière hace referencia al liderazgo en los grupos pequeños, que fue con los que siempre trabajó, en ocasiones se refiere también a lo que ocurre en los grupos más grandes. Señala al respecto que "cuando los liderazgos toman un campo mayor a la identificación cooperativa [propia de los grupos pequeños] se suma la llamada identificación cesariana, que puede jugar un rol en la historia cuando las situaciones grupales están en peligro o son incapaces de comprender el proceso histórico y cuando el miedo reactivado por situaciones de inseguridad y peligro se hace persecutorio. El movimiento regresivo dirigido por un líder cesariano trata entonces de controlar el grupo o tomar el poder. Las identificaciones de este tipo entre los miembros de un grupo o comunidad, masa y líder, conducen a la idea de que la desgracia que ha caído sobre la comunidad ha sido traída exclusivamente por una conspiración de ciertas personas o grupos, a quienes se les adjudica el rol de responsables o chivos emisarios. Pero es frecuente encontrar un hilo conductor que va del liderazgo al 'chivato', donde ambos juegan una especie de 'role-playing', en el que uno es el bueno y el otro, el malo" (29).

2. Tipología.- Existen dos criterios para clasificar los liderazgos: según la meta de la acción que dirige (líder operativo y saboteador) (159), y según la modalidad de relación que establece con sus seguidores (líder autocrático, democrático, laissez-faire y demagógico).

a) El liderazgo es operativo si impulsa el cambio, y es saboteador si impulsa la resistencia an cambio. Con respecto al primero de ellos, Pichon Rivière señala que el emergente o portavoz del grupo es al principio el miembro más débil por su incapacidad para soportar la depositación masiva de la inseguridad del ambiente, pero luego puede convertirse a través de la terapia en el miembro más fuerte, es decir, en el líder del cambio, con lo que pasa a ser un líder operativo (126). Aquí, Pichon Rivière utiliza la expresión 'operativo' en un sentido estricto, ya que, en un sentido más amplio, también el líder saboteador es operativo en la medida en que produce un efecto sobre el comportamiento del grupo.

b) Utilizando una clasificación de Kurt Lewin, Pichon Rivière establece un liderazgo autocrático, democrático y laissez-faire. A esta tipología lewiniana, Pichon Rivière agrega un liderazgo demagógico. "La estructura y función del grupo se configurarán de acuerdo con los tipos de liderazgo asumidos por el coordinador" (137).

El líder autocrático usa una técnica directiva, rígida, "favorece un estereotipo de dependencia, entrando al servicio del 'statu quo' de la enfermedad y la resistencia al cambio. Su característica más señalada es quizá su incapacidad de discriminar entre rol y persona, confundiéndose a sí mismo con el grupo. Su nivel de urgencia actúa como factor de paralización de la tarea" (137).

El liderazgo democrático "es el rol ideal que puede asumirse en el trabajo grupal. El intercambio entre líder-coordinador y el grupo se realiza en forma de una espiral permanente, donde se ligan los procesos de enseñar y aprender formando una unidad de alimentación y realimentación (feedback). Los intercambios de ideas se hacen entre los miembros del grupo, de manera que su intervención consistiría sólo en señalar la dificultad de su funcionamiento" (137).

El líder laissez-faire (en francés = 'dejar hacer') "es el que delega al grupo su auto-estructuración y que asume sólo parcialmente sus funciones de análisis de la situación y orientación de la acción" (138).

El líder demagógico es propuesto específicamente por PR, extrañándose este último que nunca haya sido por los psicólogos sociales como un rol definido. "La conducta del líder demagógico tiene una característica muy marcada: la impostura; es impostor en la medida en que, con una estructura autocrática, muestra una apariencia democrática, cayendo a veces en situaciones de 'laissez-faire', como resultado de esas actitudes contradictorias" (138).

Criterios de clasificación de liderazgo

Operativo

Saboteador

Criterio 2

Autocrático

Democrático

Laissez-faire

Demagógico

70. MALENTENDIDO

Enfermedad básica del grupo familiar, cuyos orígenes deben buscarse en un desajuste o desarticulación entre la imagen interna que el paciente arrastra desde la infancia acerca de su grupo familiar (grupo interno) y el grupo familiar real y actual (grupo externo) (66-67).

1. Concepto.- Imaginemos un paciente que se queja porque su madre no le da dinero, no le compra ropa o no satisface sus caprichos. El paciente tiene 20 años, y la madre considera que él ya es grande para trabajar y satisfacer por sí mismo sus necesidades.

Imaginemos otro paciente que considera que su padre es un ser que se empeña en hostigarlo permanentemente, en criticarlo y hacerle la vida imposible, cuando en rigor lo único que el padre desea es ayudarlo. Por ejemplo, cuando el padre le dice al hijo que se haga un test vocacional, éste entiende la sugerencia como un ataque personal, o como una orden acerca de que debe estudiar y no ser un vago.

En ambos casos se han producido malentendidos: el hijo tiene una imagen interna de su madre o de su padre, que no coincide con lo que ellos son realmente en la actualidad. Las distorsiones en las imágenes internas se produjeron en algún momento de su historia cuando se instrumentó el mecanismo de la escisión del objeto total en bueno y malo. En el primer ejemplo, el sujeto se siente totalmente amado por su madre (objeto interno bueno), y en el segundo caso totalmente odiado por su padre (objeto interno malo).

Este mecanismo de escisión opera desde el momento del nacimiento, cuando el proceso sigue dos direcciones distintas: "hacia la gratificación (constituyéndose así el vínculo bueno) y hacia la frustración (configurando el vínculo malo). Es así como surge la estructura 'divalente' en el sistema vincular con objetos parciales o, más claramente expresado, con una escisión del objeto total en dos objetos parciales: uno de ellos vivido con una 'valencia' totalmente positiva, por el cual el sujeto se siente totalmente amado y al cual ama; el otro objeto está signado por una 'valencia' negativa: el sujeto se siente totalmente odiado, siendo recíproco este vínculo negativo del que necesita deshacerse o controlar" (67).

La consecuencia resulta entonces ser que "el paciente tiene una visión de su grupo primario distinta totalmente de lo que éste es en realidad, produciéndose entonces una intensificación del proceso de incomunicación, dada por el desajuste o desarticulación entre ambas imágenes" (66). En efecto, difícilmente puedan comunicarse y entenderse dos personas si una intenta ayudar a la otra y ésta considera que la primera lo está destruyendo.

"El paciente tiene una imagen distorsionada de los miembros de su familia, con los que no puede comunicarse precisamente por esta perturbación en el vínculo. Su emisión y recepción de mensajes son permanentemente interferidas por la proyección de imágenes internas construidas durante la infancia en situación de frustración o gratificación que no puede modificar. Como dijimos, estas imágenes no coinciden con la realidad, porque se configuran sobre la base de los vínculos bueno y malo siguiendo un modelo estereotipado y arcaico" (67-68).

El rol del terapeuta será, aquí, indagar "la articulación de este mundo interno con el grupo externo. A través de esa confrontación con la realidad podremos evaluar la intensidad y extensión del 'malentendido', enfermedad básica del grupo familiar" (67).

71. MALESTAR (EXISTENCIAL). (F. Mora).

El malestar, es un sentimiento que acude a expresarse con insistencia en las instituciones sociales, en las voces que ahí se escuchan. Ni el dolor, ni la furia, ni siquiera la angustia, aunque por cierto no falten. El malestar es la molestia, la incomodidad, la irritación, el desgano, la fatiga. Aunque afecta a grandes números, no anuda solidaridades: el malestar se padece en soledad. A lo sumo se requiere el consuelo de la queja compartida, pero no inspira gestas, ni banderas, ni combates” (M- Woronowski).

72. MITO (F. Mora).

Los mitos, son narraciones de autoría y procedencia inciertas, que admiten numerosas versiones diferentes en las que se acredita firmemente que se relacionan firmemente con lo sagrado, y son relatados por agentes calificados en condiciones rituales o ceremoniales bastante precisas. Los personajes pueden ser hombres, dioses, semidioses, héroes, animales, vegetales, minerales, fenómenos y elementos cósmicos, etc..

La trama y vicisitudes comprenden creaciones, destrucciones, transformaciones, relaciones sexuales, amorosas, agresivas; casamientos nacimientos, muertes, intercambios, pactos, robos, traiciones, trabajos, viajes, descubrimientos, reiteraciones de ciclos, grandes innovaciones, etc..

Los temas predominantes pueden sistematizarse así: los de los orígenes, los de los transcursos, los del destino final, los de los grandes acontecimientos, los de la implantación y composición de los ordenes vigentes. La forma especifica de transmisión de los mitos es la narración oral ritual. Sin embargo, los mitos de muchas civilizaciones han llegado hasta nosotros por estar registrados en las escrituras sagradas religiosas de los pueblos grafos. Estas escrituras sagradas o históricas son a menudo complementadas por materiales arqueológicos, pictóricos, escultóricos, arquitectónicos, etc..

Los mitos entonces, son productos culturales colectivos destinados a expresar ciertas estructuras humanas de una manera accesible al pensamiento comunitario, y a la vez, a mostrar situaciones en que las leyes de las estructuras serian violentadas presentificando así el placer de esa trasgresión, tanto como sus consecuencias ruinosas para el orden que las normas garantizan, así como la imposibilidad de prescindir de ellas sin perder la condición humana. De esa cultura. (G. Baremblitt).

73. MOTIVACION

Factor que, junto a las necesidades y las aspiraciones, subyace en el proceso del aprendizaje, la comunicación y las operaciones tendientes al logro de la gratificación en relación con objetos determinados. El aprendizaje y la comunicación, aspectos instrumentales del logro del objeto, poseen una subestructura motivacional (16).

1. Concepto.- Quien aprende, quien se comunica es porque está motivado. "El aprendizaje y la comunicación, aspectos instrumentales del logro del objeto, poseen una subestructura motivacional" (16). Los procesos de aprendizaje y comunicación constituyen la superestructura, bajo la cual subyace una infraestructura (o subestructura), constituida precisamente por las motivaciones. "El campo de la infraestructura, depósito de motivos, necesidades y aspiraciones, constituye el inconsciente con sus fantasías (motivación), que son el producto de las relaciones de los miembros del grupo interno entre sí (grupo interno como grupo mediato o inmediato internalizado)" (16). Este fenómeno puede ser estudiado en la alucinación y en la fantasía.

a) "En el contenido de la actividad alucinatoria, el paciente oye la voz del líder de la conspiración inconsciente en diálogo con el 'self', a quien controla y observa, ya que es una parte proyectada de él mismo" (16).

b) "En la fantasía motivacional hallamos [también] una escala de motivos, necesidades y aspiraciones que subyacen en el proceso de aprendizaje, la comunicación y las operaciones tendientes al logro de la gratificación en relación con objetos determinados. La acción y la decisión se asientan sobre esa constelación de motivos y el logro está más relacionado con la aprehensión del objeto que con la descarga de tensiones como lo describiera Freud" (16).

En esta última idea suele insistir Pichon Rivière a lo largo de su obra: lo que motiva al sujeto no es tanto la necesidad de descargar tensiones o excitaciones instintivas, como la de entablar un vínculo con un objeto: "las necesidades constituyen el fundamento motivacional del vínculo" (10). Tal es uno de los aspectos de la crítica de Pichon Rivière a la posición instintivista de Freud. En la opinión de Pichon Rivière (20), no cabe hablar de un instinto de vida ni de un instinto de muerte, agresión o destrucción, sino, respectivamente, de vínculos gratificantes que hacen considerar como bueno al objeto, y de vínculos persecutorios que lo hacen considerar como malo. En efecto, "sobre la base de las necesidades corporales que promueven el reconocimiento de las fuentes de gratificación mediante técnicas más o menos universales y durante el desarrollo infantil, se constituye esa unidad fundamental que es el 'vínculo'" (67).

No obstante ello, dicho autor le reconoce al creador del psicoanálisis el descubrimiento de la motivación, considerándola su más grande contribución, al relacionar los fenómenos del "aquí y ahora" con la historia personal del sujeto a partir de lo que llamó "sentido del síntoma".

2. Doble estructura de la motivación.- Esto último significa que cada persona se conduce de acuerdo a motivaciones personales; no obstante detrás de ellas, también, podemos identificar motivaciones universales, comunes a todos. A las primeras, Pichon Rivière las designa como el aspecto direccional secundario de la conducta, y a las últimas el aspecto direccional primario.

Así, "la conducta motivacional, la más ligada al destino del sujeto, consta... de esta doble estructura, en la que se puede observar que el aspecto direccional primario está ligado a las etapas iniciales del desarrollo. El proceso universal que promueve la motivación es el de la recreación del objeto, que adquiere en cada sujeto una determinación individual, surgida de la conjugación de las necesidades biológicas y el aparato instrumental del yo. El aspecto direccional secundario, elección de tarea, de pareja, etc., pasa por el filtro grupal, que en definitiva decide la elección" (16).

74. MOVILIDAD DE LAS ESTRUCTURAS

Uno de los cuatro principios que rigen la configuración de toda estructura, sea normal o patológica (18, 122, 175). Este principio sostiene que las estructuras son instrumentales y situacionales en cada aquí y ahora del proceso de interacción (27, 183).

1. Concepto.- Las estructuras, sean normales o patológicas, no son rígidas y estáticas, sino que van sufriendo cambios y amoldándose a cada nueva situación (por ello son situacionales) y a cada manera de establecer vínculos con determinados fines (por ello son instrumentales). "Las discusiones bizantinas de los psiquiatras se deben en gran parte a un malentendido, ya que la estructura que se vio en un momento de observación puede variar en tiempo y espacio, puesto que la relación vincular con el investigador determina la configuración de estructuras con ese carácter funcional, instrumental, situacional y vincular, figurando este último en relación con el tipo de codificación y decodificación, aprendizaje, etc." (27).

Emplear el principio de la movilidad de las estructuras "implica situarse ante el paciente con un esquema referencial plástico, que permita comprender que las estructuras son instrumentales y situacionales en cada aquí y ahora del proceso de interacción; que las modalidades o técnicas del manejo de las ansiedades básicas, con su localización de objetos y vínculos en las distintas áreas [mente, cuerpo, mundo externo], son modificables según los procesos de interacción en los cuales se compromete el sujeto, afirmación que tiene importantes implicaciones a lo referido a la labor diagnóstica" (183-184).

La implicación diagnóstica reside en que "un análisis secuencial y estratigráfico [de la enfermedad mental] nos prueba el carácter complejo y mixto de cada una de ellas, diferenciándose unas de otras por el carácter dominante de la ubicación de los miedos básicos en cada área a través de los vínculos significativos. Genéticamente se observan en el desarrollo, lo mismo que en el proceso de enfermarse y en el proceso corrector" (27). En el caso de las estructuras patológicas, por ejemplo, el principio de la movilidad de las estructuras muestra que éstas tienen un carácter instrumental consecuente con el recurso adaptativo 'situacionalmente' utilizado por el sujeto, lo que determinará el predominio de la multiplicidad sintomática en una u otra área" (122-123), es decir, síntomas en el área de la mente, del cuerpo o de las acciones sobre el mundo externo.

En otras palabras, podemos decir que Pichon Rivière propone dos tipos de análisis de la conducta: secuencial y estratigráfico (184). El primero consiste en ver como van apareciendo secuencialmente las diferentes conductas según y conforme el principio de movilidad de las estructuras, mientras que el segundo consiste en examinar cómo, en cada uno de esos momentos, están configurados los objetos buenos y malos y sus vínculos correspondientes en un campo virtual formado por trea áreas: la mente, el cuerpo y el mundo externo. Este análisis estratigráfico tiene entonces relación con otro principio, que es el de pluralidad fenoménica. Ver Pluralidad fenoménica para una descripción más detallada del análisis estratigráfico.

Con la formulación del principio de la movilidad de las estructuras, Pichon Rivière intenta superar la concepción clásica del sujeto cognoscente y el objeto conocido, de un sujeto (investigador) que está frente a un objeto (el paciente), objeto que posee una determinada estructura ya dada y que no es modificada por la presencia del investigador con el cual interactúa (relación vincular). Las estructuras se amoldan a cada situación en particular, y ello es lo que les otorga movilidad y plasticidad.

75. MUNDO INTERNO. (F. Mora)

Pichon R. define al mundo interno como “Un conjunto de relaciones internalizadas, es decir, que han pasado del afuera al mundo interno y se encuentran en permanente interacción. Son relaciones sociales internalizadas que reproducen en el ámbito del yo, relaciones ecológicas.

Nuestro mundo interno esta estructurado como un grupo que supone un aparato psíquico organizado en función de una estructura grupal, y alude a la reconstrucción fantaseada de las relaciones en que el sujeto emerge, o sea una reconstrucción interna de una red vincular externa.

Para escribir, hay que leer.....

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