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Educación y Tutoría Educativa

Publicado por Francisco Mora Consulta En Psicoanalisis activado 8 Marzo 2013

Educación y Tutoría Educativa

La Deseducación en Aforismos.

Rosario Herrera Guido.

EL DOMINIO de la educación ha sobre-valorado la mentira y su ciencia ha deformado al ser. Ser (mal)educado significa tener la cabeza llena de aves y la disposición libre del ser y de su ocio (que no es negocio); la abolición de todo género de servidumbre. El filósofo griego pensaba –en el decir de Nietzche-, que todos los que no eran filósofos eran esclavos. Más bien, los esclavos (de sí mismos y / o de otro) no podrán filosofar mientras besen sus cadenas. Deseducación es entonces protesta, crítica, rebelión, revolución, ....

CIENCIA DEL VENENO. Para educar (educare, conducir) es preciso mezclar las sustancias más oscuras: la catatónica conducta de una rata, la mecánica genérica de la lógica, la exaltación de la razón fría, la defensa parafrénica de iglesias y capillas, y un puñado de cofrades adorando a su Mesías.

¡Qué lejos estamos de incluir en la ciencia los poderes del arte, la vida y el amor!. Ser es un fenómeno estético (no educativo), por el que rescatamos el poder de ser héroes y locos. La educación es un espantajo de virtud que aspira a absorber todas las cualidades del ser y reducirlo a especie.

¡Que se eduquen los conejos, si pueden!.

LA HEREJÍA es la capacidad de des-educarse, de cambiar y amar la discordia. Bienaventurado aquel que hoy ve como errado o probable lo que ayer amó como la verdad.

La crítica que es opuesta a la educación (vale la pena recordar que Bloom no incluye en su taxonomía a la crítica), no se aferra a su verdad; la crítica se despoja de su caparazón para dejar ser a todas las fuerzas activas. La deseducación, como la crítica, niega, porque hay algo en nosotros que desea vivir y afirmarse, algo desconocido aún tal vez, que no se resigna al silencio y a la muerte.

Deseducarse es emprender la guerra contra la Verdad, la Certeza, la Realidad, .... significa vivir en el futuro y nunca persuadirse de permanecer idénticos a sí mismos.

LA ESCUELA sostuvo Dewey, es el hábitat del niño, donde aprende (sin “H”) por dirección; es una sociedad embrionaria donde bullen las actividades de otra sociedad más grande. Si se logra adiestrar a cada niño (yo diría domesticar) y se le infunde el deseo de servir, esta será la máxima garantía para la armonía de la sociedad más grande (yo diría el Estado).

Todo proceso educativo se propone perpetuar las instituciones por la vía del Standard, en beneficio del Estado, que siempre quiere Estar. La educación es el mundo dela estabilidad, de los hábitos, y hay que advertir con Kant que, mientras a más hábitos nos habituemos menos libres seremos. Deseducarse es aniquilar las identidades, los hábitos y los estares que paralizan al ser.

LA INERCIA es el motor de la educación. Por ello Whitehead cuestionó el estatismo, el estancamiento, ... que son artificiosidad, prepotencia y pedantería ... de la educación. La educación no transmite ningún conocimiento, sólo informa de saberes que se acumulan como el Capital. A pesar de tener una sola materia que transmitir (el rescate de los poderes del ser, en todas sus manifestaciones), la educación es impotente ya que le será siempre imposible incluir un conocimiento semejante en un Programa.

La educación, que es inerte, es religiosa por esencia, pues inculca el Deber y la Reverencia. El deber se las arregla muy bien para controlar nuestras potencias. La reverencia (que es la consagración de un libro, una palabra, un personaje, ...) es la fe ciega en que el presente es la suma total de la existencia, esto es, la eternidad. ¡Sólo la deseducación puede ser polémica e irreverente!.

EL DOGMA. La educación, que es dogma y reducción, ha traicionado, desviado, desteñido al ser. Lo ha hecho instinto, lo ha disfrazado de especie, lo ha ofrecido como modelo de adaptación, lo ha reducido a necesidades y, en el mejor de los casos, a apetencias. Todas estas etiquetas han salido de sus pobres saberes, de su sed de dominio, de su práctica inmaculada de puro parloteo sin sustancia que sacraliza textos y coloca al maestro (diría Lacan) en el lugar de supuesto saber.

La educación es una iglesia en torno a un personaje-discurso, que se convierte en el ideal del Yo, e impide al ser acceder a su propio deseo. Una vez que la especie educada se identifica con la sacrosanta palabra del maestro, ésta se expande y sepulta la imaginación-pensamiento, .... es decir, se convierte en prédica, en cruzada contra todos los que no hablen en su nombre. Educación es canonización de la razón monolítica (N. Braunstein).

Deseducación es descentramiento, polisemia del conocimiento, escenario infinito de lo imaginario, nunca el único y verdadero decir.

LA UNIVERSIDAD. En el año de 1316, en Cambridge, se fundó un excelente Colegio, cuyo único propósito era capacitar empleados al servicio del Rey. Así nació la educación, comprometida con producir la mano de obra calificada, comprometida con la Alianza para el Progreso, y los Planes de Desarrollo Nacional. Esta es su más genuina razón de ser.

De la Universidad el Estado se encarga de justificarla, y nosotros los universitarios, de izquierda o de derecha, de sostener su Estar, es decir, su impotencia, su desconocimiento, su mediocridad .... La simple transmisión de información no justifica la existencia de la Universidad y menos aún de la Galaxia Gutenberg. La fundación de las Universidades es posterior a la imprenta (Siglo XV).

La Universidad, para los universitarios deseducados, se justifica si esta contagia el deseo de conocer imaginativamente. La Universidad nada tiene que ver con la memoria, el adoctrinamiento, adiestramiento, aprendizaje (al que el Estado, apoyado en los psicólogos de las ratas pretende medir).

Una Universidad deseducada tendría que devenir guía de nuestra imaginación. Y esta no es opuesta a la realidad, sino que la ilumina; es la puesta en juego de otro mundo.

Unificar imaginación y experiencia (que no es lo que nos pasa, sino lo que hacemos con lo que nos pasa), sería tarea de toda deseducación (y de toda Universidad), que pugne por desembarazarse de todos los pedestres problemas tecnológicos al servicio del Capital, que castran a la Universidad al apartarla de la aventura imaginativa.

La imaginación es un contagio. No se puede enseñar. Sólo puede contagiarse en un ambiente ausente de mandamientos. Es la antorcha griega que va de mano en mano y que simboliza un aprendizaje (con “H”) que nuestras instituciones han olvidado (para gloria del Estado).

La Universidad o es imaginativa o no es nada, ¡Que la imaginación tome el poder! (Mayo del 68).

DESESCOLARIZACION. La revolución cultural de Ivan Illich, fue considerada por algunos ingenuos, como una crítica radical a las instituciones educativas, por deshumanizante. Se presentó como revolución la aparente oposición entre dos objetos hechos de la misma estofa: escolaridad y educación.

La libertad del ser fue planteada en términos de des-industrialización del conocimiento, de desculturación de los consumidores, de destrucción de la competitividad, de desescolarización de la sociedad.

Pero todo esto con el fin de salvar a la educación ¿dónde está la revolución?. Para conocer el Estado ha impuesto la obligación de asistir a la escuela o a la Universidad. La deseducación no está sólo en la desescolarización, pues nuevos embudos educacionales pueden implementarse al servicio del dominio.

Deseducación es el advenimiento de la Edad del Ocio, opuesta a la edad de la Maquina y a la de los Aparatos... psíquicos, ideológicos, .... y a la de los Sistemas, ... Capitalistas, Nerviosos, Computacionales ....

LA LOGICA. La educación siempre confunde procesos con sustancia, saber con conocimiento, información con capacidad de decir algo nuevo, promoción al siguiente grado con pensar, .... de la misma forma que confunde policía con tranquilidad y paz social, ejercito con seguridad del pueblo, explotación con trabajo productivo, pillo con servidor público, .... de la manera en la que la seudoizquierda confunde revolución con arribismo.

La lógica de la educación se ha especializado en crear conceptos vacíos; es el clisé, la reproducción de seres en serie; es el Currículum contra el Ser, lo mismo contra la diferencia. Su lógica es doméstica, es el ámbito de la persuasión y el sometimiento; es custodia, prédica, Credo, .... Deseducarse es sepultar esa lógica burocrática que amenaza a la imaginación, al pretender el monopolio sobre lo verdadero de lo falso.

Necesitamos otra lógica, mejor dicho, ninguna lógica para enamorarnos de la fantasía y de la angustia frente a lo nuevo. Hay que desear una ilógica como la de Novalis, en la que “lo que antes era cotidiano aparece ahora maravilloso y raro”.

LA NECEDAD. Al ser se le ha pretendido reducir a voluntad, res cogitans, homo sapiens, trabajo, conciencia trascendental, .... ¡incluso a ser!. Ha sido especie en relación a su medio, generador de comportamientos, que pueden ser educados o como diría Skinner (Zar del imperialismo yanki) reforzados con estímulos no aversivos: fut-bol, lotería, televisión y, por supuesto, con masturbación.

Pero el Ser se resiste, no se adapta ni se educa nunca al objeto, su trayectoria es la trasgresión; pervierte al mundo en un viaje siempre a la deriva como el deseo, se deseduca, contra los cuatro vientos, indomeñado. Así es este ser enigmático y hablante del que la educación no sabe nada, por eso trata de enviarlo al terreno de la biología para que esta se lo devuelva domesticado, y con ello evite tener que desentrañar el secreto de su poder (N. Braunstein).

A LA CAZA. Deseducación es ir a la caza, que es salir de la casa, hacia el mundo, en una búsqueda hacia lo absolutamente Otro, donde se ama más la caza que la presa. La presa imposible es la que siempre se persigue, la que nunca se alcanza para seguir deseando.

El ser del hombre es mirada, palabra, arte, promesa, amor, espejo, caricia, pensamiento, lagrima, hambre, grito, sueño, lucha, risa, orgasmo, .... más con todo esto nunca se satisface, por esto no se educa ni se adapta, ni se acomoda ni asimila como pensó Piaget. Ya Freud demostró que el hombre nunca se adapta, ésta es una novedad entre otras, que trajo al mundo.

El hombre es la insensata búsqueda, es lo unheimlich (lo siniestro) del que escriben Holderling, Freud y Heidegger , y que ejemplificaron con sus vidas Nietzche, Van Gogh, Artaud y Carrol, .... esos hermosos locos cuyo hacer devino tekhné, impugnación de lo establecido para crear otras formas de ser (N. Braunstein).

Deseducación es empuje del ser que transforma al mundo y siempre va más allá de la auto-conservación, introduciendo la negatividad en la historia; el Ser es placer en su forma más acabada. Y .... del placer, como afirma Derrida: “No hay que pedir que se diga lo que es. Porque es lo que se pide”. Placer es euforia, cultura, lectura, .... deseducación también es goce, que es indecible.

EL LUGAR DEL AMO hasta hoy lo ha disputado la Universidad, que entronizaba en el lugar del “supuesto saber” (Lacan), sólo ha pretendido dominar, por ello no puede aproximarse a niveles distintos de verdad, puesto que se ha instalado en élla, ya no puede acoger otros saberes.

Es institucionalismo, familiarismo, nunca búsqueda que se resigna al no-saber, que nos signa como seres carentes, como “humanos, demasiado humanos”.

PARAFRASEANDO A ZARATUSTRA. La educación es el más monstruoso de los fríos, que cuando miente salen monstruos de su boca: la educación es la libertad del pueblo. Esta es la más gélida de sus mentiras.

La educación es el verdugo más tramposo de la tierra, que miente con todas sus lenguas. Con manos ajenas escribe, con cerebros huecos piensa, con genitales podridos se reproduce. La educación es la misma muerte predicando vida.

Para todos fue creada la educación, a todos debo tragar, .... así brama la bestia hambrienta. Allí donde la educación no es más, nace la libertad.

Texto aparecido en la Revista “La Nave de los Locos”, No. 11, Morelia, México, 1986.

Educación y Tutoría Educativa

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