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Enfoque Psicosocial de la Tutoria Educativa

Publicado por Francisco Mora activado 18 Marzo 2013

Enfoque Psicosocial de la Tutoria Educativa

PRESENTACIÓN DEL LIBRO:

(2011) TUTORIA EDUCATIVA. HACIA LA FORMACIÓN INTEGRAL. Monterrey, Editorial Focim.

De Francisco Mora Larch

La Presentación se dio en el marco del 1er. Congreso Nacional de Investigación y Desarrollo en Educación, Organizado por la Fac. de Educación de la Universidad Autónoma de Yucatán. Noviembre de 2012.

Presentación a cargo del Maestro Ángel Torreblanca. Catedrático de la Fac. de Ciencias Qu. De la UADY. Coordinador del Programa Institucional de Tutorías de dicha Facultad.

Quienes no creen en la acción de la tutoría, deben leer el libro, pues encontrarán que si tienen vocación de educadores, la tutoría tiene sentido y quienes si creen en la tutoría encontrarán en el texto de Mora Larch un oasis para fortalecer sus energías para seguir adelante por ese enorme y duro desierto institucional en el que hay que crear espacios de vida para nuestros jóvenes estudiantes.

Iniciaré haciendo mías las palabras expresadas en el prologo del libro por parte de la Mtra Alejandra Romo de la ANUIES: “En un apreciable ejercicio de autocrítica sobre sus anteriores trabajos y como una manera de verse a la distancia, Mora Larch nos regala una valiosa conclusión: el trabajo del tutor si bien no significa predicar en el desierto, tampoco es la fuente de todas las cosas buenas ni la solución a todos los problemas. Es una vía de la educación para contribuir a lograr la salud mental escolar de los educandos, que les permita una adaptación activa, pero crítica a su entorno social y ecológico, manteniéndose alertas ante imposiciones de orden económico y político insensibles ante la pobreza, la exclusión y la injusticia de una elevada proporción de la población de éste país.” (termina Alejandra)

Considero al haber concluido la lectura que el documento nos propone un camino para la reflexión ordenada y profunda en lo que el autor reconoce como “práctica por entero devaluada como el peso frente al dólar” El recorrido reflexivo inicia por explicarnos la ubicación de la tutoría en el modelo psicosocial y concluye con una propuesta de cambio del paradigma interno del docente‐tutor.

En el principio de la obra se nos plantea la necesidad de ampliar el concepto de tutoría académica a tutoría EDUCATIVA, con el objeto de cubrir esa dimensión de “crianza, cuidados, guía, orientación y reaseguramiento ante posibles situaciones críticas por las que transita todo muchacho en evolución”. Mora Larch define Tutoría educativa como el conjunto de conocimientos y destrezas derivados del aprendizaje teórico y de experiencia formativas, para asistir a una o varias personas, que tradicionalmente mantienen contacto estrecho con el niño o joven, así como al acompañamiento personal cercano de los chicos en su ámbito educativo en una dimensión de problemas que no implican un trastorno grave de la personalidad.

Este planteamiento está alineado con el concepto de ESCUELAS PARA LA VIDA o bien con los nuevos retos de la educación superior en la formación por competencias, en particular a la competencia del SER.

La tutoría educativa la identifica entonces como un proceso de acompañamiento y co‐operación con el estudiante, enmarcado en el campo de la SALUD ESCOLAR Y SOCIAL, con el cual los individuos pueden clarificar y definir objetivos y tomar decisiones o hacer elecciones, resolviendo problemas en relación al lugar que ocupan socialmente. La tutoría pues, presta un servicio de asistencia y/o prevención en problemas que implican dificultades.

Se nos advierte que “el tutor necesita estar ENTRENADO en los procesos de desarrollo socio‐afectivo y en los obstáculos que lo impiden, en un nivel de calidad y rigurosidad aceptable, para indicar desde los resultados de este proceso, qué tipo de tutoría o asistencias pedagógica puede ser la más indicada para el alumno y así derivarlo al operador o agente social más acorde a las necesidades de aquel. El tutor con una formación amplia pero profunda en los temas del desarrollo humano es el agente más idóneo para llevar a cabo el aspecto crucial que corresponde a la práctica de promover y fomentar niveles aceptables de salud mental, en cualquier ámbito de la institución educativa.”

El análisis del autor nos reta a rescatar desde el espacio de la tutoría educativa nuestro verdadero rol como docentes para hacer viable que nuestros alumnos con una “ayuda justa” sean capaces de liberar la confianza en sí mismo y promover la integridad personal. Ante la preocupante situación que se vive en nuestra país en casi todos los ámbitos, nuestros jóvenes necesitan faros que alumbren las naves de nuestros jóvenes para que estos puedan llegar por si mismos a puertos seguros.

Francisco Mora nos invita a que evitemos al “máximo que una visión administrativa, rigidice, lentifique o francamente obstaculice los servicios que a duras penas se van ofertando, se debe operar en un contexto favorecedor y dinámico de una labor que debe dar prioridad a la atención de los alumnos, antes que al control administrativo. Hay que huir de un modelo burocrático, y apostar decididamente por una intervención dinámica, verdaderamente orientadora, en la que los programas y las actividades tutoriales ayuden al desarrollo personal y social del individuo”.

Concluye Mora señalando que el tutor educativo, será una pieza clave para la resolución de los nuevos problemas que enfrentan las instituciones escolares, si se le capacita y entrena para intervenir institucional, grupal o individualmente y para ayudar y cooperar con aquellos individuos que con un mínimo de conflicto interno, no requieren de una completa reestructuración de su personalidad.

En el capítulo EDUCACIÓN Y TUTORÍA. el autor encarna una exigencia, de muchos nosotros los docentes‐educadores, al gritar que “apelo a nuestra conciencia social y humana, que si bien estamos en mucho en la etapa de la resistencia, y a la defensiva de lo más siniestro de la especie humana, esta defensa deberá fortalecerse para pasar a otro nivel de lucha POR UN MUNDO MEJOR, por una educación más centrada en lo humano y por una tutoría que surja como opción y alternativa, como factor de aprendizaje para re‐pensar la labor docente y el cambio profundo y necesario que requieren nuestros niños y jóvenes, los padres, los maestros y las instituciones educativas de todo el país, en los tiempos que nos ha tocado vivir”

Ustedes aquí presentes son testigos de que con relativa frecuencia docentes y tutores dejamos escapar expresiones de comportamientos y actitudes negativas en nuestros alumnos, que manifiestan un desinterés por su desarrollo, sin darnos cuenta que son ello simplemente producto de la descomposición social y familiar. Es en el aquí y ahora, en éste tipo de país que tenemos, que hemos optado por ser docentes y esos son los jóvenes con los que tenemos que trabajar. En la actual situación la tarea del educador y por lo tanto del tutor es aún más relevante.

Otro de los capítulos que será de gran valor para aquellos académicos que se inician en la importante labor de tutoría, es el relativo a LA ENTREVISTA TUTORIAL., aspecto que desde mi punto de vista es poco planificado y cuidado por los tutores. El autor nos señala y apunta aspectos importantes de la entrevista que inciden en la relación docente‐alumnos durante el proceso de tutoría, a veces para alcanzar el objetivo exitosamente, pero tantas otras veces explican el fracaso en la tarea.

El uso de la entrevista como herramienta en cualquiera de los escenarios en que tiene aplicación, exige por parte de quien la utiliza de un mínimo de entrenamiento, después de conocer los principios teóricos que la sustentan. Y como en las artes amatorias no lograremos su dominio sino a través de la experiencia de la práctica planificada y evaluada. En principio Mora Larch nos advierte de la resistencia natural del alumno a asistir a la entrevista de tutoría, aspecto probado desde la óptica del psicoanálisis, donde la persona se resiste a ciertas experiencias o situaciones que necesita, pero que a la vez son generadoras de angustia.

Y la resistencia es mayor en los casos en que nuestros estudiantes como lo han experimentado muchos de ustedes, consideran que no requieren el apoyo de nadie para avanzar en la solución de sus problemas, ya que como señala el autor, el reconocimiento de la necesidad de ayuda puede ser insoportable para los muchachos con sentimientos de omnipotencia o autosuficiencia.

Ante lo anterior el autor de la obra nos alerta: “la juventud actual es la juventud informada, con aires de autosuficiencia, pero no necesita ser cuestionada sino ser escuchada; a la vez, ya no requiere un adulto con autoridad sino uno que sepa poner límites, que contenga y regule las relaciones sin imposición; que no se muestre “sabiondo”; que opine pero que ya no decida ni postule que su visión como tutor es la correcta. Que más bien ofrezca contextos, experiencias, propuestas y luego permita que sea el joven el que decida, sabiendo que ante cualquier problema que surja, se está seguro de que se cuenta con ese adulto, no para sermonear o para decir la última palabra, sino para contener, re‐asegurar y pensar juntos.

Encontrarán los lectores en el capítulo sobre la entrevista, párrafos que los llevarán a poner en cuestionamiento serio su manejo de la herramienta, pero encontrará el lector consejos a considerar en la construcción de sus próximas entrevistas en donde lo más valioso es el aprender a ESCUCHAR al tutorado, principio que parte de que al docente‐tutor “le agraden las personas y se sienta bien colaborando con ellas en un grado tal que pueda disfrutar la experiencia del acompañamiento tutorial”.

Comparto con ustedes que si los capítulos anteriormente mencionadas me mantuvieron interesado genuinamente en la lectura del libro que nos ocupa, el capítulo “Enseñanzas de un Coach al Tutor Académico” no tiene desperdicio, principalmente porque Mora Larch nos comparte ya digerida la obra de Tim Gallwey “el juego interior del tenis” dirigida a interesados en dicho deporte, pero cuya estrategia tiene aplicación y validez en muchos otros ámbitos, entre ellos ahora el de la tutoría educativa, esto bajo la visión de Francisco Mora Larch.

El Coaching en la actualidad, es una práctica ampliamente difundida en el mundo de los negocios y de las organizaciones. Bajo la visión de lo que debe ser la tutoría educativa propuesta por Mora, es ésta actividad un espacio natural para el coucheo. Muy valioso resultan algunas advertencias del autor sobre los planteamientos de Tim Galaway llevados al ámbito de lo educativo, como es la aseveración de que “existe un proceso natural de aprendizaje que opera en todo el mundo” y ante ello Mora Larch nos señala que “no hay nada natural en el ser humano, el sujeto es un ente cultural y social antes que natural Su aprendizaje está condicionado culturalmente y las diferencias culturales inciden grandemente en la capacidad de aprender la realidad de cada cultura, en todo caso reconocemos y respetamos las diferencia en el trato con cada realidad cultural dada”….”en todo caso, una sociedad alienada puede obstaculizar procesos de humanización creciente, generando sujetos enajenados en la idea del poder, del control, de la seguridad, de la riqueza, del éxito, de la posesión material.”

En los últimos capítulos del libro que ahora se presenta ante ustedes, encontré valiosos elementos que han generado inquietud positiva para el futuro de mi práctica tutorial y en tantos otros párrafos me han abierto los ojos en las áreas que tengo la responsabilidad de seguir creciendo para cumplir a mis 63 años con 38 de práctica educativa, con el compromiso renovado para hacer de mis espacios de tutoría una oportunidad para el alumno y para un servidor en la construcción de una vida personal y social mucho mejor. Los capítulos a que hago referencia son:

• Una lógica de trabajo para la práctica tutorial.

• La tutoría como “proceso corrector”

• Hacia un cambio del paradigma interno del docente‐tutor.

En función del tiempo, comparto con ustedes algunos de los valiosos párrafos que nos regala Francisco Mora Larch:

“La eficacia del encuentro de tutoría tiene que ver menos con la retroalimentación que un tutor pueda aportar al tutorado, que con la calidad del vínculo establecido con el estudiante.”

“¿Ayuda esta forma de trabajo a abordar el problema del aprendizaje y resolverlo de manera efectiva? Si de entrada logramos evitar la clausura del diálogo , es probable que lo que llamamos una comunicación auténtica se inicie, y esto sea el principio de un conocimiento que se interna por rumbos ajenos a lo escolar, pero que pueden favorecen la resolución de problemáticas que afectan a lo escolar”

“El trabajo a realizar se concreta en un esfuerzo mayor: comprender al sujeto, sin juzgarlo, culparlo o etiquetarlo..”

La comprensión transformadora de la tutoría, requiere esfuerzo, perseverancia, ética esfuerzo intelectual y sensibilidad humana”

“Aunque el docente lo ignore, no puede impartir o trasmitir conocimientos, ni ejercer la enseñanza si no es a través de ejercitar sus habilidades de interacción social.

El Mtro. Mora Larch declara “Encuentro que no hay respuestas concretas en lo expuesto; liberándonos de un recetario, reconocemos que la labor humana, con otro siempre inédito, apela a lo más humano que hay en nosotros, la condición de no saber nada de antemano sobre el YO y sobre el OTRO, es apelar a una ética que obliga al vínculo, intermediario para alcanzar un cierto saber… ¿Qué saldrá del diálogo? Si lo supiese de antemano ¿qué sentido tendría escuchar al otro? ¿Qué sentido tendría darle un lugar a su palabra, a su decir?

“No se puede enseñar sin amar, pero se debe amar en silencio”

Gracias colega Francisco por tus aportaciones a éste terrero aún poco fértil en nuestras instituciones.

Gracias gentil auditorio por su paciencia a escuchar mis divagaciones en esta espiral de incertidumbres.

Mtro. Angel Alfonso Torreblanca Roldán

Universidad Autónoma de Yucatán. Cuerpo Académico de Innovación y Competitividad.

Texto a la venta: Costo: $ 200.00 (16 dlls); mas gastos de envió alrededor de unos 120.00 pesos (10 dlls) al interior del país.

Solo envíame un mail a fmoralarch@hotmail.com

Enfoque Psicosocial de la Tutoria Educativa

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